Tras otro largo periodo con esto un poco descuidado y, de nuevo en vacaciones, vuelvo a escribir.
Escribir... ¿Por qué escribir? Es algo tan simple, algo que la inmensa mayoría de las personas sabe hacer, y, que sin embargo, no hace, o, al menos, como debería hacerse, ya que teniendo un recurso tan fácil para expresar nuestros pensamientos más profundos, para desahogarnos, para ordenar ideas y verlo todo más claro, para conocernos mejor a nosotros mismos, es una pena que solo unos pocos nos aprovechemos de él.
Escribir es libertad, y sólo unos pocos se sienten tan libres como para escribir todo lo que sienten sin tapujos, aunque sea en un diario personal, la gente lo rechaza quizá por miedo a que otros conozcan las ideas que nos afloran en el fondo del alma, o por miedo a sacar a la luz secretos inconfesables, pero para todo hay solución.
Escribir es un arte, y como a todo artista al que le gusta escribir le gusta enseñar su obra a los demás, en este caso, que le lean, pero no siempre es esa su finalidad, no tenemos porque escribir para después publicarlo en ninguna parte ni lo tiene porque leer nadie.
Algo tan simple como un diario personal puede ayudarte a limpiar tu alma, hay personas que no escriben porque piensan que no saben expresarse bien, porque sus escritos no quedan tan bonitos como los que leen en cualquier libro, etc, pero un diario personal es TUYO, y basta con que te entiendas tu mismo para poder escribir, y esto incluye que puedas encontrar la forma de expresar todo lo que quieras sacar de tu interior sin tener que destapar un secreto, pues como dije antes, no tienen porque entender los demás lo que escribes, basta con que lo entiendas tú. Encuentra la forma escribiendo.
Sólo me entenderá el que se encuentre dentro de la pequeña minoría que sabe aprovechar este gran y fácil recurso que todos tenemos en nuestras manos como es el escribir, y quien no me entienda, le animo a que lo pruebe, tanto leer como escribir, dos verbos tan usados y a la vez tan desconocidos por muchos, pueden romper las barreras que no nos dejan avanzar y abrirnos nuevos caminos.
Un abrazo.
Escribir... ¿Por qué escribir? Es algo tan simple, algo que la inmensa mayoría de las personas sabe hacer, y, que sin embargo, no hace, o, al menos, como debería hacerse, ya que teniendo un recurso tan fácil para expresar nuestros pensamientos más profundos, para desahogarnos, para ordenar ideas y verlo todo más claro, para conocernos mejor a nosotros mismos, es una pena que solo unos pocos nos aprovechemos de él.
Escribir es libertad, y sólo unos pocos se sienten tan libres como para escribir todo lo que sienten sin tapujos, aunque sea en un diario personal, la gente lo rechaza quizá por miedo a que otros conozcan las ideas que nos afloran en el fondo del alma, o por miedo a sacar a la luz secretos inconfesables, pero para todo hay solución.
Escribir es un arte, y como a todo artista al que le gusta escribir le gusta enseñar su obra a los demás, en este caso, que le lean, pero no siempre es esa su finalidad, no tenemos porque escribir para después publicarlo en ninguna parte ni lo tiene porque leer nadie.
Algo tan simple como un diario personal puede ayudarte a limpiar tu alma, hay personas que no escriben porque piensan que no saben expresarse bien, porque sus escritos no quedan tan bonitos como los que leen en cualquier libro, etc, pero un diario personal es TUYO, y basta con que te entiendas tu mismo para poder escribir, y esto incluye que puedas encontrar la forma de expresar todo lo que quieras sacar de tu interior sin tener que destapar un secreto, pues como dije antes, no tienen porque entender los demás lo que escribes, basta con que lo entiendas tú. Encuentra la forma escribiendo.
Sólo me entenderá el que se encuentre dentro de la pequeña minoría que sabe aprovechar este gran y fácil recurso que todos tenemos en nuestras manos como es el escribir, y quien no me entienda, le animo a que lo pruebe, tanto leer como escribir, dos verbos tan usados y a la vez tan desconocidos por muchos, pueden romper las barreras que no nos dejan avanzar y abrirnos nuevos caminos.
Un abrazo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario